Por los Floyd
- Eliana Isabel

- 1 jun 2020
- 4 Min. de lectura
Estos días han sido convulsos en, al menos, 140 ciudades de EE.UU. Después de la difusión del asesinato de un afroamericano, a manos de un policía blanco, las manifestaciones tomaron las calles.

Desde la semana pasada, cuando un policía de Minneapolis asfixió a un ciudadano afromericano --George Floyd-- por la presunta posesión de 20 dólares falsos, muchas personas han salido a las calles para protestar por el uso excesivo de fuerza policial. El asunto se agrava porque la muerte fue provocada por un hombre blanco contra uno de tez negra.
En algunas ciudades europeas, como Londres y Berlín, muchas personas se han solidarizado con la protesta contra el racismo y han salido a manifestarse.
En EE.UU., como en muchas partes del mundo, el color de la piel humana ha sido motivo de odio, de violencia, de muerte.
A pesar de que el foco de la pandemia, causada por el virus SARS COV2, ahora se encuentra en Brasil --no se ha precisado alguna ciudad de este país--, en EE.UU. las cifras de nuevos contagios y número de muertes siguen liderando las listas negras; ello, evidentemente, no ha sido razón suficiente para detener el enojo de la gente que ha salido a protestar. Ayer, en el Distrito de Columbia, donde se encuentra la residencia oficial del presidente estadunidense --la Casa Blanca--, hubo manifestaciones que pedían justicia por el caso G. Floyd y, en general, cesar el racismo policial contra los ciudadanos negros.

La respuesta del gobierno local de Washington fue decretar toque de queda desde ayer, 31 de mayo, hasta el 03 de junio; de 11pm a 6am, cada día --en algunas ciudades, la medida inicia desde las 8pm. El toque de queda fue ordenado ayer por la noche, cuando una manifestación se encontraba justo afuera de la Casa Blanca; "sin justicia no hay paz", "no puedo respirar", y "las vidas negras importan" fueron algunas de las consignadas pronunciadas por los manifestantes (La Vanguardia, 2020).
A las 11pm, las luces de la Casa Blanca y las de sus alrededores se apagaron, suceso poco visto en la historia de aquel país. Mientras los cuerpos policiacos intentaron desactivar las protestas con gas lacrimógeno (NY Times, 2020).
El toque de queda, como medida para debilitar manifestaciones sociales, ha sido empleada por diversos gobernadores en diferentes ciudades del país, situación que, según el NY Times (2020), no se había visto desde las protestas derivadas del asesinato del Reverendo Martin Luther King Jr., en 1968.
Trump se resguarda como si de un ataque terrorista se tratase
Las protestas que han tenido lugar afuera de la Casa Blanca, motivadas originalmente por el brutal asesinato de un ciudadano afroamericano a manos de un policía blanco, provocaron que el Servicio Secreto de EE.UU. resguardara a Trump en un búnker subterráneo, ubicado en la residencia oficial (conocido como Centro de Operaciones Presidenciales de Emergencia), el viernes pasado. Esta medida únicamente solía emplearse cuando había amenazas de ataques terroristas (New York Times, 2020).
Las protestas en los alrededores de la Casa Blanca, durante el domingo 31 de mayo, fueron en un inicio pacíficas, pero conforme avanzó la noche, algunos grupos de manifestantes empezaron a arrojar botellas, prendieron fogatas e incendiaron un coche (NY Times, 2020).
Antes de que la protesta dejara de ser pacífica, Trump estuvo entrado con sus clásicos tuitazos. Señaló que los culpables de la situación eran los izquierdistas radicales porque no estaban siendo lo suficientemente duros para atajar las manifestaciones; que los manifestantes eran anarquistas y terroristas; y pidió que la Guardia Nacional (GN) saliera a controlar la situación. De hecho, algunos gobernadores ya pidieron la intervención de ésta para disipar a los ciudadanos que protestan; hasta hoy, en 21 estados la GN ya se encuentra en las calles (NY Times, 2020).
Según testimonios de algunos consejeros cercanos a Trump y de declaraciones de algunos gobernadores demócratas y republicanos, el presidente entiende que el enojo civil fue disparado por el asesinato de G. Floyd, pero él está completamente interesado en actuar desde su papel de candidato para preservar la presidencia de EE.UU. En otras palabras, las declaraciones de Trump se entienden como parte de su campaña, por lo que su discurso apela a sus principales audiencias que le ayudarían a conservar el cargo. Y que dicho sea de paso, a quienes no les importa los problemas históricos relacionados con la discriminación de las comunidades afroamericanas ni latinas (NY Times, 2020).
Continúan las protestas y también el Coronavirus
Hasta hace un par de semanas, Nueva York era el foco de contagio, a nivel mundial, del virus SARS COV2. Con gente en las calles, algunos políticos y científicos temen que los contagios se disparen considerablemente en EE.UU., por lo que, al mismo tiempo que reafirman su apoyo a manifestarse contra la brutalidad policiaca blanca, hacen un llamado para no olvidar lo imprescindibles que son todavía las medidas sanitarias: usar cubrebocas y mantener distancia (NY Times, 2020).
Ya veremos cómo continúan las protestas y de qué forma la actual pandemia las puede llegar a condicionar en las próximas semanas :s xoxo
REFERENCIAS



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